vacunas

Los animales pueden padecer enfermedades infecciosas causadas por bacterias, virus, protozoos, hongos o rickettsias que invaden el organismo y ocasionan enfermedades. Los agentes infectivos se transmiten de un animal a otro mediante el contacto con orina, secreciones corporales o la inhalación de gotas contaminadas. También pueden contraerse por contacto con esporas del suelo que penetran en el organismo a través del tracto respiratorio o de una herida. Además, algunas son de transmisión sexual. Gran parte de estos agentes infecciosos pueden sobrevivir largos períodos de tiempo en el ambiente. Para combatirlos los animales poseen anticuerpos, que son sustancias que atacan y destruyen un determinado germen antes de que provoque la enfermedad. Esto es la inmunidad. Cuando un animal enferma su sistema inmunológico crea anticuerpos contra ese germen concreto. Los anticuerpos protegen al animal de una posible reinfección, adquiriendo lo que se conoce como inmunidad activa, de duración variable. Esta inmunidad es la que se consigue a través de la vacunación, consistente en exponer al animal a gérmenes muertos, gérmenes vivos atenuados o productos de estos gérmenes, incapaces de desencadenar la enfermedad. Por lo tanto, las vacunas estimulan la producción de anticuerpos, aunque por un período limitado de tiempo, de ahí que sea necesario revacunar durante toda la vida del animal.Otro tipo de inmunidad es la pasiva, es decir, la que se transmite de un animal a otro, como en el caso de los anticuerpos que transmiten las madres a través del calostro. Esta inmunidad tiene una duración limitada que depende de la concentración de anticuerpos de la madre. Aproximadamente al cumplir los dos meses los cachorros deben ser vacunados para mantener los niveles de anticuerpos. Vacunar antes no es eficaz porque los cachorros son aún inmaduros para producir anticuerpos o se interfiere con los adquiridos a través de la madre. Del mismo modo, no sirve ni se debe vacunar a un animal enfermo. Los cachorros, con un sistema inmunitario inmaduro, son muy propensos a contraer ciertas enfermedades infecciosas muy graves y que pueden llegar a matarlos como el moquillo, la hepatitis, la parvovirosis o la rabia. Para evitarlo es imprescindible vacunar y mantener la protección con revacunaciones anuales.Para más información acude a tu centro veterinario

 

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