¿Por qué adoptar un perro joven o adulto?

Cuando decidimos que queremos un perro, inmediatamente evocamos un precioso cachorro. Adoptar un cachorrillo es muy emocionante y gratificante. Son graciosos y excitan nuestra ternura por sus caracteres encantadores.

Pero van creciendo, hacen pis y caca por cualquier sitio, mordisquean, rompen, secuestran calcetines, arañan, lloriquean, no quieren estar solos..…, pasan por la adolescencia, como nuestros hijos y a veces son tan impertinentes como ellos. Afortunadamente en el perro esta etapa finaliza al cumplir un año aproximadamente.

Algunas personas no están preparadas para abordar este periodo que puede durar meses y acaban abandonando al animalito en las calles o en las perreras. No todo el mundo tiene la paciencia y el tiempo necesario para educar a un cachorro.

En cambio, adoptar un perro adulto proporciona satisfacción inmediata. La adaptación de un perro joven o adulto a su nuevo hogar varía entre los 10 minutos y los 10 días. Tienen el carácter consolidado, son maduros, dormilones, equilibrados, agradecidos, aprenden enseguida la dinámica familiar. No necesitan explorar todo el día y disfrutan de las buenas siestas. También son los primeros en apuntarse a un paseo, una excursión o unas buenas carreras por el parque. Pero adoran hacer el gandul gran parte del día. No rompen nada y no necesitar jugar constantemente, aunque aprecian un buen rato de juego.

En fin, un perro adulto es muy fácil de adoptar ¡Y TIENES PERRO DESDE EL PRIMER DIA…! Tres paseos, cuatro golosinas y no habrá nadie en el mundo que te quiera más.

Puedes elegir un perrito tranquilo o activo, grande o pequeño, para ver la tele o para salir a correr, encontrarás a aquel que se adapte a tu estilo de vida y de familia y se integrará fácilmente en tu hogar desde el primer momento. Las protectoras te aconsejarán sobre el carácter de los perros y podrás decidir qué perro sería el más conveniente para ti y los tuyos.
 

¡Gracias por compartir!