El salto a la fama de nuestros peludos - primera parte

16-05-18

El salto a la fama de nuestros peludos  - primera parte

La productora de la película “75 Días”, basada en el caso de de las tres niñas de Alcàsser que conmocionó a España hace más de 25 años, se puso en contacto con nosotros porque necesitaban perros para rodar una de las escenas del largometraje. Se nos brindaba así una oportunidad para los perros del albergue, para darles más difusión e incrementar sus posibilidades de adopción, por lo que no lo dudamos ni un minuto y nos pusimos manos a la obra.

Lo primero que hicimos fue crear un equipo de trabajo y pensar en todos los peludos que podrían encajar. Una vez que teníamos hecha la selección, les pusimos guapos para las fotos y vídeos que luego mandamos  a la productora, con el fin de saber cuáles pasaban el casting. Al final ocho han sido los que finalmente participaron en el rodaje al que nos convocaron el 6 de mayo: Chaqui, Fender, Garu, India, Oko, Oso, Tango y Toby.

Después, gracias a la colaboración de Matucan Servicios Caninos y su equipo (Carlos, Eva, María José, Eva, Javier, Óscar y Ricardo), de los voluntarios que desinteresadamente se ofrecieron a participar en el rodaje con los ocho elegidos y del equipo del albergue empezamos a preparar a los seleccionados para que desempeñaran un papel digno de un ‘Goya’. Durante semanas, les estuvimos enseñando a rastrear, a hacer búsquedas y a acostumbrarles a viajar en coche, teniendo en cuenta que el rodaje tuvo lugar en la zona del Pantano de San Juan (Madrid) y había que desplazarlos en coche hasta allí.

Y después de semanas de trabajo, de reuniones de equipo, de puestas en común, de preparar toda la documentación necesaria (seguros, cartillas de los perros, etc.), llegó el gran día. Pero la experiencia del rodaje os lo contamos en otro capítulo de esta historia, en la que todos los participantes del proyecto lo hemos disfrutado, sobre todo porque nuestros peludos han sido los verdaderos protagonistas.

A continuación podéis ver fotos y vídeos para que seáis testigos del trabajo previo que se ha hecho para hacer de este proyecto una realidad. Veréis lo bien que lo hacen nuestros amigos peludos, voluntarios y educadores en las sesiones de entrenamiento. Sin duda se trata de un ejemplo de gran trabajo en equipo y de derroche de ilusión. Y es que lo que no consiga un peludo, no lo consigue nadie.