Esterilización gatos y perros ¿Por qué?

Ovariohisterectomía

Esta intervención consiste en la extirpación de los ovarios y del útero mediante una incisión practicada en el abdomen. La esterilización impide que la hembra entre en celo y elimina problemas como los ovarios quísticos, las falsas gestaciones, la piometra o los ciclos de celo irregulares. Además, una esterilización temprana reduce enormemente la aparición de tumores mamarios. Ninguna Hembra Necesita Tener Una Camada Para Sentirse Psicológicamente Realizada.

Para los animales de compañía las personas son lo más importante y su felicidad depende del trato que de ellas reciban. La esterilización no altera la personalidad de la hembra ni sus instintos básicos como la caza, la muestra, el pastoreo o la defensa de propiedades, ni produce apatía o sobrepeso (la obesidad siempre es causa de la sobrealimentación y la falta de ejercicio). Debemos asegurarnos de que la operación la realiza un buen profesional, con experiencia y un adecuado equipo anestésico.

Castración

Es una sencilla intervención quirúrgica que consiste en la extirpación de los dos testículos. Esta intervención tiene numerosos beneficios para la salud como la prevención de los tumores testiculares, el agrandamiento prostático o los adenomas perianales.

Los machos castrados son menos territoriales, se relacionan mejor con otros machos y tienen una menor tendencia a vagabundear.
Tal y como acontecía con las hembras, la castración no afecta a instintos básicos como la guarda y la defensa. Realizar la intervención antes de la pubertad impide el desarrollo de los impulsos sexuales. De realizarla después de la madurez sexual es posible que el macho continúe manifestando interés por las hembras en celo. La intervención, tanto en hembras como en machos, se realiza bajo anestesia y con el animal en ayunas, pues un estómago lleno puede provocar vómitos y ahogo por aspiración mientras el animal está anestesiado. Unas horas después de la cirugía el animal puede volver a casa, donde debemos proporcionarle un ambiente tranquilo. La recuperación suele ser rápida y, al día siguiente, puede hacer, prácticamente, vida normal. Los cuidados postoperatorios consisten en la administración de medicamentos y unas sencillas curas durante unos 8-10 días, pasados los cuales se retiran las suturas.

MITOS SOBRE LA ESTERILIZACIÓN

¿Por qué queréis quitar al animal el goce de su vida sexual?

No podemos quitar lo que no existe. Los animales no viven la sexualidad como los humanos, porque no dieron el paso emotivo que eso implica. Para un animal, el sexo es únicamente el proceso físico de reprodución. Si comer y beber es la garantía de la supervivencia individual, el sexo lo es para la permanencia de su especie. En el hombre el sexo es una finalidad en sí mismo, en el resto de los animales la finalidad única sigue siendo concebir una cría. La prueba más clara es que la hembra sólo acepta la monta cuando está en celo, es decir, cuando su cuerpo presenta una exigencia hormonal. Fuera de esa situación, se niega el sexo e incluso puede rechazar al macho de forma muy agresiva, lo que evidencia que para ella no existe una situación de placer relacionada con el sexo, sinó una situación de necesidad hormonal. De igual forma, el macho sólo busca la monta cuando recibe información química de una hembra en celo.

Me da mucha pena operarlo

Quiere a tu animal hasta el infinito, pero no lo humanices en lo que no toca. Hemos observado que cuando el veterinario sugiere al propietario masculino que se realice la castración (sobre todo cuando se trata de un animal macho), éste tiende a “protegerse”, como si se le estuviera recomendando para él. La reacción, muy simpática, no deja de ser lógica, pero si nadie se lleva la mano al cuello cuando le sugieren vacunar a su perro, y no le da pena que lo pinchen, esto es lo mismo. Es una decisión por “su” bien, y con esa finalidad se plantea ¿No engorda? Un animal que se alimenta de forma inadecuada engordará operado o no, por lo tanto en los dos casos debemos tener la misma precaución en controlar su comida y en facilitar que haga el ejercicio físico adecuado para estar sano. Si el animal que va a ser operado ya tiene tendencia a engordar, el veterinario te dará las instrucciones precisas para evitarlo; sólo tienes que seguirlas al pie de la letra ¿Le cambia el carácter? Después de una castración, solamente se modifican como consecuencia directa aquellas conductas ligadas a sus hormonas, como el hecho del marcaje y la territorialidad en los machos. En muchas ocasiones, el animal experimenta un cambio notable de conducta al detectar el cambio en el trato que se recibe de parte de su propietario, por ejemplo, cuando éste se vuelve mucho más protector porque “le da pena” haberlo castrado y le consiente cosas que antes no le consentía

¿Es bueno para una hembra criar al menos una vez?

No. Esta afirmación es una falsedad. Estamos hablando de procesos hormonales y químicos, por lo que si están castradas no tendrán ninguna necesidad de reproducirse, y por lo tanto tampoco tendrán embarazos psicológicos ni estrés o ansiedad estacional. La “llamada de la maternidad” en las hembras desaparece por completo (junto con todos los problemas que conlleva) con la ovariohisterectomía.

Lo sugieren los veterinarios para ganar dinero

Los veterinarios son unos profesionales cualificados que eligieron la salud animal como camino laboral (hecho para el que se formaron durante años), y lo sugieren porque su obligación es velar por el animal, por éste y por los futuros, o sea, que cuando te recomienda que lo esterilices o lo castres lo está haciendo en el convencimiento de que el animal estará mejor (por ejemplo, para ahorrarle una piometra a la hembra en el futuro y que no tengas que salir corriendo para que no se muera)

¿Y en qué beneficia a su salud?

La castración evitará en la hembra el embarazo psicológico, la piometra y algunos tumores mamarios.En las gatas esta demostrado que el 97% de las hembras no castradas a los 6 años presentan tumores de mama llegan a vivir una media de 10 años cuando un gata puede vivir 20 años castrada. En los machos, tumores testiculares, hernias perianales, tumores de glándulas hepatoides, tumores de glándulas perianales, tumores y quistes prostáticos, entre otros, en aumento actualmente según las estadísticas veterinarias. Según publica el “American Journal of Veterinarian Research” (Revista Americana de Investigaciones Veterinarias), la longevidad de un animal castrado aumenta en machos un 24% (perros) y un 36% (gatos). En las hembras aumenta un 20% (perros) y un 40% (gatos)
Es que es caro, El coste de esta cirugía depende de muchos factores: sexo, tamaño, edad, etc., y las tarifas en general vienen recomendadas por cada Colegio de Veterinarios.

(NUESTROS VETERINARIOS DE CONFIANZA COLABORAN CON NUEVA VIDA
Centro Veterinario VETPA (VETerinarios para la Protección Animal);
c/ Benito Gutierrez 26; 28008 Madrid  METRO ARGÜELLES
Telf: 915437390; Email: c.vetpa@gmail.com
 

Y sea cual sea el precio te resultará una ganga si lo comparas con el total derivado de sumar el gasto de atender a la hembra durante los dos meses de embarazo, más los dos meses de atención a los cachorros, que son un buen pico en medicación, alimentación especial, posibles complicaciones, etc. Así que si eres muy mirado con el dinero, sin lugar a dudas te interesa castrar. Y cuenta lo que te vas a ahorrar por futuros problemas de salud de tu animal que ya no va a tener. Las tiendas y los criadores se van a inflar a ganar dinero.

El comercio de animales de compañía está hoy en día autorizado por la ley siempre que se cumplan las normativas al respecto: licencias, impuestos, etc. No nos gusta, y aunque trabajamos para que termine, por ahora es legal. Aclarado esto, debemos saber que casi el 90% de los animales abandonados no nacieron en criadores legales ni se vendieron en tiendas legales: proceden de casa (que ilusión me hace una camada, los vecinos me pidieron un cachorro de la mía y los tengo todos colocados, voy a criar en casa para vender en dinero negro por debajo del precio de mercado, fue un descuido y me preñaron a la perra, utilizo los cachorros para pedir limosna y cuando vayan creciendo los mataré para sustituirlos por nuevos cachorros…). La realidad es que la cría casera anunciada y vendida por Internet, carteles en farolas y falsos anuncios de adopción, echa a las carreteras y a la muerte, cada año, varias decenas de miles de animales. Imagina que la esterilización y castración de animales no va a suponer un mayor volumen de negocio para tiendas y criadores, sinó un mayor volumen de adopciones en perreras y refugios

¿Tenemos derecho a privarlos de lo que les dio la naturaleza? Depende. Ante el derecho natural de una hembra a reproducirse está el derecho de la camada entera a no ser echada con tres días de vida a un río dentro de una bolsa, por ejemplo, o a no ser triturada en un camión de la basura. Para pensar si tenemos o no tal derecho, primero debemos cumplir las obligaciones. Por otra parte, el ser humano fue dotado igualmente por la Naturaleza para reproducirse y en cambio ejerce sobre sí mismo el derecho a no hacerlo mediante el uso de abundantísimos métodos anticonceptivos. No exijas para otros lo que rechazaste para ti mismo, al menos no con ese argumento. Hoy en día, si se cuenta con la posibilidad de evitarlo, ninguna mujer tiene tantos hijos como años fértiles (uno por año) y ningún hombre se lo pide. La Naturaleza y/o Dios dictaron las mismas leyes para todos. No seamos hipócritas. Además, la SVPAP añade: “lo natural sería que ninguno de esos futuros cachorros acabasen abandonados, sacrificados en una perrera o atropellados. No podemos ignorar el destino trágico de la mayoría de esos cachorros con el argumento de no intervenir en la naturaleza cuando lo hacemos desde el momento en que se domestica un animal “.

Es que es de pura raza. En ese caso, será como uno de cada cuatro que van a parar a una carretera, perrera o refugio, así que prueba otro argumento. Pero hay una cosa más, infinitamente más cruel, que afecta a los “pura raza”: que el dueño lo quita de encima cuando ya está viejo (hay que estar más pendiente), está enfermo (hay que pagar más asistencia médica), o las dos cosas juntas. ¿Sabes cuántos “pura raza” acaban su vida en un infierno? ¿Sabes cuántos nos llegan viejos, ciegos, con cáncer…? Pero eso sí, son “purísimos”. El último (junio 2005) de 13 años, prácticamente paralítico, la boca deshecha de infecciones, con un pedigree de desmayarse (alegado para el abandono). Se lo quitaron de encima cuando ya no está en condiciones de “darse tono” con él y con su “pedigree”. También tuvimos una caniche de 1’300 Kg (Trufita) abandonada en un contenedor de la basura con 19 años, ciega y con dos tumores como dos pelotas de tenis, una en cada ingle. Era purísima, y muy “toy“. Debió costar una fortuna. Es que será menos vigilante. La personalidad del animal no depende tanto de las hormonas sexuales como de su herencia genética y su entorno, por lo tanto su tendencia a proteger a los suyos (que eres tú) no se ve afectada. Y si lo que quieres en la realidad es contar con vigilancia, lo suyo no es que tengas un perro, sinó que te compres una alarmaEs que me hace mucha ilusión asistir a un nacimientoAsistir al nacimiento de la vida es desde luego un hecho maravilloso, que en el caso de los niños además les enseña a respetar y a cuidar a los animales. Un bebé animal recién nacido es frágil y hermoso, y despierta la compasión (en general, también hay quien los tira al río en un saco). Si quieres vivir en casa esta experiencia, y que tus hijos aprendan a respetar la vida ajena, no necesitas que tu perra o tu gata se quede preñada. Llama al refugio más cercano, y seguramente podrás tener en acogida alguna hembra a punto de parir que necesita cuidados. Llévala a casa, atiéndela y disfruta durante dos o tres meses cuidando de estos animalitos hasta que puedan darse en adopción. Será una experiencia doblemente hermosa: la vida que surge ante tus ojos, y el hecho de tu generosidad para con los maltratados. En el refugio no sabrán cómo agradecérteloQuiero tener un hijo de mi animalNingún hijo de tu animal va a ser su fotocopia. Olvídate. Es lícito que quieras prolongar en lo posible, para siempre si puedes, la existencia de ese animal al que adoras. Para ti no habrá otro igual que él, es cierto. Por eso, no busques expresamente sustituirlo por otro de su sangre. Deja que sea especial y único y cuando marche, aguarda el tiempo que necesites para compartir tu vida con otro, que también será especial y no vendrá a sustituir al primero, sinó a seguir compartiendo la felicidad que por un momento fue interrumpida por el dolor. El peor homenaje de agradecimiento que puedes hacer a tu animal es arriesgarte a provocar el dolor extremo en sus descendientes

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