ACOGER UN ANIMAL EN VACACIONES

Acoger un perrito en vacaciones.

A muchas personas les gustan los perros, les gustaría tener uno, pero no se atreven por la falta de tiempo, el trabajo, las obligaciones diarias…, no se deciden a comprometerse a largo plazo.

Pues una buena solución para disfrutar de la compañía de un perro es la ACOGIDA TEMPORAL. Por ejemplo, durante las vacaciones escolares en que se tiene más tiempo disponible, en verano, durante las fiestas navideñas o en cualquier época en que estamos más libres podemos acoger temporalmente a un perro. Sabemos de antemano que no es una responsabilidad de por vida y solo nos compromete el tiempo que nosotros queramos o tengamos disponible.

Muchos animales son abandonados a su suerte en las carreteras o en las perreras, donde acaban muertos o son sacrificados antes o después. Cada familia que acoge a un perrito le salva la vida, le da alimento, higiene, cariño, le enseña a confiar en las personas, a pasear, le protege…., y le da el tiempo suficiente para encontrar a unos adoptantes definitivos. La mayoría de las acogidas son de menos de un mes o dos. Las protectoras y voluntarios de las perreras le ayudarán a elegir el perro que por sus características más se adapte a cada estilo de vida y familia: grandes, dormilones, deportistas, pequeñitos, cachorrillos, adultos…., todas las posibilidades son posibles…., hay perritos para todos los gustos que necesitan cobijo y afecto. Por ejemplo, los perrillos pequeños sufren mucho tanto en la calle como en las perreras, están muy indefensos, y una acogida temporal puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, y por otra parte son animales fácilmente adoptables, que solo necesitan ESA PEQUEÑA OPORTUNIDAD.

La familia que acoge a un animal abandonado se siente orgullosa de su labor, hace a los hijos más conscientes y responsables…, saben que están haciendo un trabajo altruista, salvar la vida de un animal y ayudarlo a obtener una NUEVA VIDA. A cambio de esto el animal nos devolverá el favor con creces, miradas, lametones y caricias que nunca olvidaremos. A veces son perros tristes, deprimidos, acobardados, y podemos ver día a día cómo cambian, cómo rejuvenecen, cómo brincan de alegría, cómo te reciben moviendo el rabo frenéticamente, cómo recobran la VIDA.

* Es que se les coge cariño y luego no puedes dejarlos…-

Sí, SE LES COGE MUCHO CARIÑO, pero debemos saber, y explicárselo a nuestros hijos, que nuestro deber es ayudar a muchos perritos a encontrar una familia que los quiera, y ese es nuestro trabajo. Los niños lo entienden enseguida, disfrutan de una mascota durante unas semanas, se alegran cuando alguien los recoge con afecto, y se preparan para la siguiente experiencia. ¡Y así puedes conocer y amparar a muchos perritos…!

Sé egoísta. Atrévete. Acoge un perro por vacaciones.

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