A tener en cuenta antes de adoptar un animal

Atención adoptantes:

Estas situaciones que pueden parecer raras y puntuales, están ocurriendo cada día. Antes de adoptar, lee primero las excusas con las que nos encontramos cuando alguien quiere dar a su perro en adopción. Si piensas que es fácil que te ocurra alguna de estas situaciones, por favor no adoptes, porque sólo serás una mano más por la que pasen animales que han sufrido y necesitan la estabilidad de su nuevo dueño. Sólo si verdaderamente te preocupas por los animales verás estas excusas como tales y no como lo sienten algunos dueños. Sé realista y elige bien a la mascota que más se adapte a tu forma de vida.

10 Excusas de las personas que se deshacen de sus animales

1. Molestias en la casa:

Suelta pelo, ladra mucho, vive en una parcela y destroza el jardín (pensaban que el ideal de un perro es vivir en un chalet y era su propio ideal porque creían que así no molestaría tanto), marca con orina ocasionalmente, araña los muebles, etc.

2. Quieren irse de vacaciones y el animal “estorba”:

Llega la época de vacaciones y el descanso es sagrado, más sagrado que el bienestar de su mascota. No se plantean las residencias caninas, cambiar el lugar de veraneo o simplemente quedarse en casa.

3. Llega un bebé a la familia:

Les parece algo incompatible. Hay más trabajo y responsabilidad y, si antes cuidar de la mascota era un esfuerzo, con la llegada del bebé la primera carga que se quiere eliminar es la mascota, a la vez que pierden el interés en ella. Casi nadie prevé ni asume este sobreesfuerzo al aumentar la familia con un animal y un bebé. Así que la excusa son “las nuevas circunstancias familiares” de las cuales no tienen culpa ninguna si falta tiempo para la mascota. Si se trata de un gato es de las excusas más utilizadas por el tema de la toxoplasmosis. Escuchan que es algo malo, pero no se informan lo suficiente y ven a su gato como un gran peligro para el bebé.

4. Las alergias:

También muy utilizado en gatos. Nadie se hace las pruebas de alergia cuando se plantea tener animales y luego vienen las alergias sorpresa. El remedio más fácil es por supuesto deshacerse del animal.

5. Raza, tamaño o carácter incompatible con el dueño:

Muchas veces un cachorro ensucia demasiado para una ama de casa exigente, se hace demasiado grande y nervioso para que un anciano pueda pasearlo, tiene un pelaje que necesita muchos cuidados para alguien con poco tiempo, se compran razas sin informarse de sus necesidades de espacio y ejercicio, …

6. Cambios de domicilio y circunstancias personales:

Es también una excusa común, a veces justificada, pero demasiado frecuente. Mudanzas a pisos de alquiler en donde no admiten mascotas, falta de medios económicos para cuidarle (aunque nunca falten para el tabaco), cambios de trabajo y horarios, viajes por trabajo, nuevas parejas que no quieren convivir con animales… No tener tiempo para la mascota, al fin y al cabo.

7. Fallecimiento del dueño:

El dueño fallece o enferma y la familia no quiere / puede hacerse cargo del animal.

8. El animal no cumple nuestras expectativas sociales:

La excusa más estúpida e inexcusable. El cachorro mestizo peluchito se hace adulto y los vecinos ya no lo encuentran encantador, así que el dueño se acompleja y quiere deshacerse de él o cambiarlo por el perrito de moda. También ocurre cuando el animal ha sufrido un accidente o enfermedad que le invalida de algún modo, físicamente ya no es estético o necesita más atención por alguna enfermedad crónica. En esta excusa se podrían incluir manías de los dueños como mal olor del perro, exceso de babas….hay infinitas posibilidades para esta excusa. Los dueños suelen combinarlo con la excusa “molestias en la casa”.

9. El animal ya no sirve:

Sobre todo cazadores y criadores. El animal es una herramienta más y cuando no caza, no hay motivo para seguir manteniéndolo. Son de los primeros abandonadores y muchos no se ven como tales porque los dejan en perreras. En este apartado también se incluyen los animales que ya no aportan beneficio económico a su dueño porque no pueden criar más. La mayoría de las veces esta excusa se encubre con otra que parezca más humanitaria.

10. Falta de educación del animal:

El perro ha mordido al niño de la casa, es desobediente, intenta escapar, rompe cosas, no viene cuando se le llama, el gato es una fiera…. La familia no se ha preocupado de educar al animal y no sigue una rutina con él. Ignora cuando el niño está molestando demasiado a la mascota y luego se sorprende de que el perro, desesperado, enseñe los dientes o tire un mordisco de aviso. La falta de atención o excesivos mimos a destiempo hacen que el animal no sienta el afecto de su familia o no conozca la autoridad, así que vive según sus normas. Los animales no se educan solos, pero no es difícil entenderles. Su educación debe ser parte de la rutina.

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