08-03-08
Rotos estamos todos en algunos momentos.
Rotos porque:
- Lo poco que hacemos es una gota de agua en un océano de salvajadas.
- Rotos porque, a veces, no quieres ver tanto sufrimiento alrededor, y quieres enconder la cabeza bajo la almohada para evitarte tanto sufrimiento.
- Rotos porque nos cansa luchar contra la sociedad que no entiende que un animal tiene alma y contra nuestra familia, que tampoco entiende esta dedicación
- Rotos porque, aunque estamos agotados de trabajar y de atener todos nuestros frentes personales, tenemos que sacar fuerzas a lo largo del día para hacer aquello que nos hemos comprometido a hacer en el grupo
- Rotos porque las cosas no están tan organizadas como queremos y salen mal, a veces
- Rotos porque creemos que lo que se está haciendo puede hacerse de otra manera pero, no encontramos el eco suficiente ni tenemos posibilidades de reunirnos para encauzar mejor las cosas.
- Rotos porque somos un grupo de personas con problemáticas individuales, con psicologías distintas a las cuales no se nos puede exigir más de la cuenta, ni violentar y esto añade más tensión para no herir susceptibilidades.
- Rotos, en fin, porque las cosas no son como cada uno de nosotros quiere.
Pero eso no les es valido a ELLOS,
- Ellos no saben de nuestros problemas personales
- Ellos no entienden que tengamos un déficit de organización
- Ellos no saben de nuestro cansancio de cuerpo y de alma, a veces
Sólo saben que mueren abandonados en perreras o en la calle
Saben que, a veces, aparecen personas que les demuestran que existe otra cara humana distinta y mejor de la que han conocido.
Saben que mientras haya personas como nosotras les quedará un resquicio de esperanza.
Y NO LES PODEMOS FALLAR.
Por cada una de nosotras que renuncie a ayudarles son decenas de animales que no se salvan y gente como nosotras no podemos llevar esto sobre nuestra conciencia.
Minerva Nueva vida
Autor: Minerva